Tienen más de 20
años, han pasado por tres generaciones de pies y son lo más feo del mundo. El problema está en que yo los amo y no puedo vivir sin ellos!
Mi hermana Mayor, Valeria fue la primera en usarlos, después no se cómo llegaron a manos de Verónica, mi hermana del medio y finalmente, cuando se cansaron de su "feura"
llegaron a mis pies y yo no los dejé ir.
Por años me
calentaron mis deditos y hoy en día los sigo usando. Creo que es porque me
recuerdan a infancia, a familia, a pasado. Por más que quiera no puedo
deshacerme de ellos. Para mi son los más importantes del mundo.
Les ha pasado esto con algún par de zapatos?
Les ha pasado esto con algún par de zapatos?
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