Todo empezó cuando estábamos discutiendo con mi hermana a ver cuántos zapatos teníamos… Y ella dijo que seguro yo tenía más de 20 y asumí que todas las mujeres eran igual o peor de obsesivas compulsivas con los zapatos como yo. 20 pares de zapatos? ni loca tengo tantos...
Fue tanta la intriga, que ese día llegue a mi casa y empecé a contarlos uno por uno y me di cuenta que los 20 pares que parecía tener, se habían convertido en 70, pero sentí que no era el único bicho raro que tenía esa cantidad de zapatos; asi que decidí preguntar cúantos zapatos tenían mis amigas y esta pregunta se la hago a todas las mujeres. Dime cuantos zapatos tienes y te diré quien eres…
Y así todo empezó…
Siendo consciente de que mi debilidad con TODO tipo de zapatos, empecé a disfrutar de mi gusto y a aprovechar a mis hermanas de las cuales heredo una gran cantidad de zapatos y a las increíbles promociones que aparecen en USA como de: compre uno y lleve el segundo par a mitad de precio, o dos por uno! Solo díganme donde compro… Ya se, soy adicta, pero que hago si tengo buen gusto?
Calzo 36.5 por lo general, pero esto varía dependiendo de la marca, país y el estilo del calzado. Por eso me quedan bien los que mi hermana Valeria me regala después de 5 usadas de talla 37 y los de mi hermana Verónica que calza 37.5 que poniéndole una pequeña plantilla me quedan perfectos.
Hoy en día tengo 200 pares de zapatos de todos los estilos, sabores, colores, formas, épocas, diseños, texturas, materiales, marcas y países…y aunque he regalado muchos, guardo una gran cantidad porque LA MODA SIEMPRE VUELVE y son únicos y especiales para mi. Pero más que eso, es entender que el calzado es uno de los accesorios más importantes que existen en la humanidad y es un “bien necesario” q además sirve para la estabilidad para caminar sobre cualquier terreno, para cubrirse del frio, proteger los pies y lo más importante para lucir muy chic! (esa soy yo, queriendo justificar mi linda adicción)
Para los que no saben, los primeros zapatos en la historia de la humanidad fueron bolsas q cubrían los pies para protegerse de piedras y los diferentes climas. Estos se fueron transformando en sandalias y a medida que pasó el tiempo por ejemplo en la Edad Media, los zapatos se convirtieron en un símbolo de estatus social entre los ricos y nobles, que se fueron ajustando al tamaño real del pie hasta llegar a ser lo que son hoy en día. Gracias a los avances tecnológicos, el calzado es de excelente calidad y comodidad hecho con diferentes materiales, llegando al punto en que somos dependientes de ellos y tenemos al menos un par para tierra caliente, otros elegantes para cualquier evento nocturno, para el diario, deportivos, los que calientan los pies, etc,.
Pero para mí, lo más importante de un par de zapatos y creo, que la razón por la que ya lo que tengo es una "colección" y un profundo amor por cada uno de ellos, es porque cada zapato tiene una historia que contar y un importante y propio significado social, cultural, histórico y simbólico para mí. Así que empezaré a contar cada y una de ellas. Y recuerden QUE NUNCA SON SUFICIENTES…